Cuando ya la economía mundial ha comenzado su etapa de recuperación luego de la histórica crisis, el oro sigue brillando contra todos los pronósticos y va por más.
La onza de oro ya superó los US$ 1.100 dólares y los entendidos siguen corrigiendo sus estimaciones al alza. Goldman Sachs (NYSE:GS), acaba de colocar el valor estimado en US$ 1.200, condicionado a que el valor del dólar se mantenga bajo en términos del resto de las divisas internacionales.
Para poder tener una aproximación del potencial de aumento que tiene la cotización del oro, lo primero que debemos hacer es relevar los factores que pueden seguir impulsándolo al alza. La debilidad del dólar es siempre el primer motivo que se menciona. Mientras el dólar siga su tendencia bajista, es muy improbable que el precio del oro baje de forma significativa. Esta es una visión bastante simplificada de los factores que influyen en la cotización del dorado metal.
En relación a la cuestión del dólar vale hacer una diferenciación entre las paridades nominales y reales con respecto al resto de las principales divisas. En este sentido, si bien el dólar se encuentra en sus niveles mínimos frente a las principales monedas internacionales, la mayor tasa de inflación del último tiempo (y también esperada) en la economía estadounidense, reduce la depreciación real del tipo de cambio para los EEUU, lo cual puede hacernos pensar que todavía existe un margen no despreciable para que la divisa estadounidense continúe perdiendo valor frente al resto.
Y lógicamente que el debilitamiento del dólar, que se espera, se mantenga, ayuda al alza del precio de la onza de oro, pero hay otros factores que también tienen su cuota de explicación en este fenómeno.
De la mano del debilitamiento del dólar como moneda de reserva internacional, los banqueros centrales han comenzado desde hace ya unos cuantos meses, a diversificar en mayor medida sus reservas internacionales, aumentando no solamente la participación de otras divisas, sino también del preciado metal, siendo éste un nuevo elemento que le pone presión al precio del oro.
En la semana pasada, el Fondo Monetario Internacional (FMI), le vendió al gobierno de India, unas 200 toneladas de oro (la mayor adquisición de oro de un banco central en 30 años). Este hecho no se debe interpretar como algo aislado, sino como un fenómeno que se seguirá repitiendo en el futuro.

